POR FRED ESTRADA
La aseveración del Edmundo Tlatehui en el sentido de que su permanencia en el cargo, de cara a la eventual reelección está en manos de la ciudadanía es por demás temeraria y arriesgada.
Las diferencias que sostiene con los pueblos originarios, sumados a los ralos resultados que tiene en materia de seguridad bastan para saber que no cuenta con el respaldo de las y los san andreseños, por más que intente proyectar lo contrario.
En principio, hay que establecer que no se atrevió a realizar el evento de su informe en un espacio abierto y con acceso libre a la ciudadanía, lo hizo en un espacio cerrado y en la exclusiva zona de Lomas de Angelópolis, con lo que en principio faltó a su señalamiento previo en el sentido de que no blindaría su informe.
Por otra parte, el hecho de que el gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina no lo haya acompañado en la presentación de su segundo informe de gobierno, es por demás significativo.
Como lo es el hecho de que haya intentado utilizar el escenario como una suerte de lanzamiento de su campaña, con el argumento por demás estéril de que su futuro político no está en manos de sus detractores, sino de la ciudadanía.
Y con ello, pretendió olvidar que esa misma ciudadanía a la que alude, fue la que, en el año 2021, optó por la alternancia por las fallas y falta de resultados de su antecesora.
En ese sentido, pretendió ignorar que sus detractores son las y los san andreseños a los que les ha fallado y que una parte sustancial está en los integrantes de los pueblos originarios, con quienes mantiene un abierto diferendo.
No cabe duda que Edmundo Tlatehui es de los políticos que confían mucho en que la ciudadanía no tiene memoria.
Pero aún más, de cara a su eventual postulación en busca de la reelección, consecutiva pretende ignorar que el primer escollo que tendría que vencer está en el proceso de selección del PAN, donde sin duda sus resultados como edil, tendrán un peso fundamental.
Y todo indica que aún es esa esfera no tiene una perspectiva favorable.
A fin de cuentas, Edmundo Tlatehui se la convertido en su principal detractor y el tiempo se encargará de colocarlo en su justa dimensión.
Quizá el epitafio político de Tlatehui Percino pueda ser “me queda claro que, seguirán siendo los ciudadanos quienes determinen mi destino”.
