POR FERNANDO HOYOS
El morenista Julio Miguel Huerta exhibió su poca capacidad de tolerancia, en lo que hace al trato y su relación con los representantes de los medios de comunicación.
Durante una entrevista colectiva, en la que los reporteros preguntan de bote pronto, disputandose la atención del declarante, el diputado de Morena manoteo a un reportero, sin el menor pudor y por supuesto sin que mediara disculpa alguna.
La acción de abierto denuesto, les recordó a varios reporteros la arrogancia con la que se conducia durante la gestión del ex gobernador Miguel Barbosa Huerta, cuando fungió como secretario de Gobernación.
La evidente molestia que exhibió Huerta Gómez, derivó de un tema incómodo para él, lo que pone en claro lo delgado de su nivel de tolerancia como político.
El reportero agredido planteó una interrogante relativa a la liberación de 10 policías estatales que fueron detenidos por su participación en un operativo en el que un grupo de pobladores de Coyomeapan fueron emboscados y el saldo fue de tres muertos.
En concreto, Huerta Gómez alzó la mano hacia el comunicador, en una acción distante de toda civilidad.
Simple y sencillamente, la acción del morenista quedó captada en un video que al compartirse rápidamente se viralizó.
Por momentos, Julio Miguel Huerta Gómez exhibió no solo su arrogancia y una actitud inquisidora, también confirmó la vigencia de aquella expresión que refiere que la forma es fondo.
De inmediato, entre los reporteros, camarógrafos y fotógrafos, comenzó a correr la especie, acompañada del consejo de no acercarse demasiado al legislador, al que desde ahora puede catalogarse como violentador de los representantes de los medios de comunicación.
Por supuesto, es evidente que el episodio no se borrará con el clásico: Usted disculpe.
