POR ALEJANDRO VILLEGAS
La presentación de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, fue cumplidora y engañosa por decir lo menos. Un enredo a modo.
En principio por qué se dio a conocer en la víspera de un periodo de asueto nacional, en el que la ciudadania está más concentrada en la festividad que la información, lo cual es abiertamente doloso.
La ciudadana presidenta jugó con los tiempos y las formas para que su gestión y la de su antecesor no se vieran perjudicadas, por la crítica social.
Es poco creíble que la revisión y ajuste de la Encuesta que no presentó su antecesor, se haya demorado más de catorce meses.
Y en el extremo que no se cuestionara la omisión en qué incurrió la anterior administración, ni se hayan exhibido las fallas técnicas o metodológicas que llevaron a su reposición, lo que lleva a recordar que la 4T no se investiga a si misma, simple y sencillamente se justifica.
Es claro que el propósito era solo cumplir con la formalidad y presentarla en el último momento y evitar, con ello todo tipo de cuestionamientos.
Pero sobre todo evitar que quedara en evidencia que México pasó de ser un país de trasiego a un país de consumidores de drogas.
Un tema que evidente echaría abajo el pretendido éxito de la campaña vive sin drogas.
Además de que la denominada ENCODAT2025 al proporcionar información sobre el consumo de tabaco, alcohol y drogas, la salud mental y otros problemas de salud en la población se convierte en un enredo enorme que resta importancia al problema enorme que representa el incremento del consumo de drogas en el país.
Por donde se quiera ver los números y evaluaciones oficiales contrastan dramáticamente con la percepción social y por supuesto la de las familias mexicanas.
Mimetización
Por la vía de la modificación sustancial de la Constitución nacional, Morena en particular y la 4T en general, avanzan hacia la comformación de un horizonte ideal de un gobierno controlar y manipulador que haría palidecer cualquier remaxterización de la célebre novela de George Orwell, 1984.
Tanto cuestionaron al PRI, que terminaron por mimetizar su conducta y formas, y lo que es más llevarlas a un extremo insultante para la democracia.
A fin de cuentas, muchos de ellos retornan a sus orígenes, empezando por el machuchón mayor.
