En una sesión que encendió el debate político en el Congreso del Estado, fue aprobada la desaparición del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales de Puebla (Itaipue), organismo autónomo encargado de garantizar el derecho de los ciudadanos a la información pública.
La reforma, respaldada por 33 votos a favor y con la oposición del PAN y el PRI, además de la abstención de Movimiento Ciudadano (MC), incluye también una serie de modificaciones constitucionales en materia de reelección y nepotismo.
Durante la discusión, la diputada de MC, Fedrha Suriano Corrales, expresó su desacuerdo y calificó la eliminación del Itaipue como un «golpe político» a la transparencia en el estado, en un contexto que, según dijo, repite lo ocurrido a nivel nacional.
Con la extinción del Itaipue, serán ahora la Secretaría de Planeación, Finanzas y Administración, junto con la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno del gobierno estatal, las encargadas de garantizar el acceso a la información. Además, se establece que todas las autoridades y entes públicos, incluyendo partidos políticos y fideicomisos, deberán cumplir con sus obligaciones de transparencia bajo esta nueva estructura.
Por otro lado, el paquete de reformas incluyó la armonización de la Constitución local con la federal para cerrar el paso al nepotismo y a la reelección en el ámbito municipal y legislativo. A partir del año 2030, diputados locales, presidentes municipales, síndicos y regidores no podrán buscar la reelección en Puebla. Asimismo, se establece que ningún familiar hasta en cuarto grado podrá ocupar de manera consecutiva el mismo cargo público, con el fin de evitar la concentración del poder en manos de una misma familia.
Estas medidas, según sus promotores, buscan reforzar los principios de imparcialidad y ética pública, aunque críticos advierten que podrían abrir la puerta a un mayor control del poder ejecutivo sobre temas clave como la transparencia y el acceso a la información.
