POR FRED ESTRADA
El relevo en la tesorería de San Andrés Cholula, podría tener su origen en la necesidad de solventar las observaciones que al momento ha emitido la Auditoria Superior del Estado a las cuentas públicas de Edmundo Tlatehui, correspondientes a los años 2022 y 2023.
Aunque aún resta conocer las observaciones que corresponderán al año 2024, las del bienio 22-23, superan en conjunto los 500 millones de pesos.
Por ello, se produjo el primer relevo en el equipo de colaboradores de la presidenta municipal de San Andrés Cholula, Guadalupe Cuautle.
Rodolfo Hernández dejó de ser el tesorero y en su lugar llega Analí Santos, quien ocupó ese cargo en la administración de Edmundo Tlatehui.
Con el evidente propósito de tratar de solventar las observaciones y evitar afectaciones por más de 230 millones en 2022 y más de 350 millones en 2023.
Incluso, de acuerdo a datos extra oficiales, el auditor externo del Ayuntamiento fue cambiado.
Además, trascendió que existe una confrontación, entre el secretario de Administración y el titular de Comunicación Social, debido a la filtración de documentos que exhiben deudas con proveedores y contratos con medios de comunicación.
Ello independientemente de que el Ayuntamiento tiene pendiente la comprobación del gasto en la radial a Cacalotepec y Unidades Deportivas.
En el trasfondo, se percibe que Héctor Hernández Sosa, sigue pesando en las decisiones y conducción de San Andrés Cholula, como lo hizo con Edmundo Tlatehui, con quien fungió como el cerebro del Ayuntamiento.
