Entre las leyendas de Tlatlauquitepec se encuentra la cueva de Oyameles, que se ubica a solo 30 minutos del centro de Tlatlauquitepec y a 1 hora 20 minutos de la Presa La Soledad.
La cueva no solo resguarda la belleza natural de la zona, también esconde una historia sorprendente.
La leyenda dice que la cueva conectaba a los mineros que viajaban desde la ciudad de Teziutlán, Puebla, hasta la Ciudad de México.
Se cree que estos mineros utilizaban la cueva como un túnel para trasladar grandes cargas de oro en diligencias, buscando evitar los frecuentes asaltos de la época.
Relatos locales señalan que ese pasaje subterráneo proporcionaba el escondite perfecto durante sus largas travesías.
La cueva de Oyameles no es la única maravilla subterránea en Tlatlauquitepec. También se encuentra la impresionante Cueva del Tigre, en la Junta Auxiliar de Mazatepec.
La entrada en forma de bóveda conduce a un interior lleno de columnas, estalactitas, estalagmitas y cristalinas formaciones naturales que deslumbran a cualquiera que se adentre en su oscuridad.
En el Cerro Cabezón, un monolito rodeado de pinos y oyameles, alberga numerosas cuevas donde el agua filtrada ha creado formaciones únicas que parecen verdaderas obras de arte.
