
“La parte defensora de este sujeto está difiriendo las audiencias, no sé cuál es la finalidad. Estamos señalándolo en un 95 por ciento, como el criminal, sospechoso, autor material y no se vale que quiera recibir libertad este sujeto, pues de no ser responsable, yo no tendría nada en contra de él, si hizo algo, tiene que pagarlo. Para muchos, esto puede sonar insignificante, la misma familia de este individuo mencionan que él no fue, pero porque no les tocó su piel. No entiendo a las autoridades, a pesar de que nos están colaborando, queremos muestras más precisas de que este individuo será castigado”, expresa Rufino.
A la par, el abuelo de Dulce Dayan, subraya que, durante las revisiones a la camioneta de Alonso, encontraron el CURP de su nieta y diversa evidencia, incluso pide considerar que este sujeto, tras descubrirse el crimen, lo primero que hizo fue huir del estado.
“Resulta que ahora, cualquiera puede matar y la ley se hace omisa. Si les hubieran tocado su piel, pensarían distinto; que se proceda conforme a derecho y que respeten nuestro sentimiento, que se tome en cuenta que no nos quitaron cualquier cosa”, exclama el doliente.
Por su parte, la señora Gabriela urgió la intervención y ayuda del gobernador del estado, para que les asigne un abogado que los oriente o instruya sobre el proceso legal, ya que destaca, ellos nunca han pasado por una situación similar.
“Que se haga justicia. Le pido, por favor, al gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, que tome cartas en el asunto, que no olvide el caso porque a nosotros no se nos ha olvidado, nos duele mucho, aún nos sigue doliendo, porque esta persona las mató y todavía las fue a quemar. ¿qué gran odio les tuvo?, quiero que ese hombre me diga, me responda. por qué las mató, ¿qué le hicieron?, yo solo pido que el gobernador tome cartas en el asunto, que nos apoye, porque nos mandan a las delegadas, vienen, se presentan, les llamamos y ya no nos contestan”, denuncia la madre de Gardenia.
Entre lágrimas, la madre y abuela de las víctimas, recuerda que su hija era una mujer hermosa, trabajadora, buena hija, e incluso, recalca, puso su negocio con su propio esfuerzo y trabajo, sin la ayuda del detenido, tal y como él lo ha expresado. La declarante también pide que el presunto culpable, no salga libre.
“Somos gente de escasos recursos, él presume que tiene dinero y que incluso puede comprar a las autoridades. Esto no se puede quedar así en el olvido, si esta persona queda libre, va a hacer daño a muchas personas. Yo a ese hombre no lo odio, pero tampoco lo quiero, no siento nada por ese hombre, y lo único que busco es que se haga justicia para que no dañe a otras mujeres, a otra niña, porque con todas las investigaciones, hay muchas cosas, pero como el proceso está detenido, no se pueden decir, poco a poco se van a ir enterando de más cosas”, cuenta Gabriela.
Mientras toman en sus manos un álbum con fotografías de Gardenia y Dulce Dayann, los dolientes narran cómo Alonso, el acusado del doble feminicidio, decía amar a la joven de 26 años, y aunque ellos, luego de que Gardenia terminara la relación con este sujeto, le decían que su hija ya no quería nada con él, insistía en buscarla y después, en hacerles daño de una u otra forma.
“Esta persona decía que la amaba, llegó un miércoles, vine a abrir, me dijo que quería hablar con mi hija y le contesté que no estaba, le dije: ‘Alonso, vete, ya no eres bienvenido en mi casa, mi hija ya no te quiere, ya no quiere estar contigo’, me decía que sí, que la amaba, se iba y regresaba; al día siguiente me lastimó a mi hijo, me lo aventó con la camioneta, el chiste es que nos quería dañar de alguna manera, si no era con un hijo, era con otro. ¿Por qué tiene tanto odio contra nosotros?, que me diga porque yo no recuerdo haberle quitado algo”, aseguró.
Gabriela comenta que, aunque el sospechoso alardea tener dinero, se trata de una persona que nunca ha sido feliz, y que por razones que aún no entiende, a ella le destruyó su familia.
“Yo tenía a mi familia y me la destruyó, porque me mató a dos de mis hijas, ya que la niña no era mi nieta, para mí era mi hija, yo la crie, la crecimos entre mi hija, mi esposo, yo, mi familia. Su mamá dice que él no fue, nosotros como mamás, siempre vamos a defender a nuestros hijos”, narra la madre de Gardenia.