“Por favor compartan, mi hija no aparece desde el 13 de enero. No se imaginan el gran dolor de una madre cuando no encuentra lo que más ama. Hasta encontrarte mi niña”, son las palabras de Blanca Gallardo, madre de Betzabé, la joven que desapareció junto con su amiga Fabiola en la zona de Villa Frontera y la Central de Abasto, al norte de la capital poblana”.
A pesar de que la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) ya inició las carpetas de investigación correspondientes, a más de 15 días de la desaparición no hay señas o rastro alguno del posible paradero de las jóvenes de 22 y 24 años de edad, pero sí muchas preguntas.
Como previamente se informó, información compartida a PÁGINA NEGRA señala que, posiblemente, detrás de la desaparición de estas dos jóvenes está el crimen organizado. La razón concreta es el narcomenudeo, asunto que, al parecer, involucra más a una que a la otra.
La información vertida en las fichas de desaparición señala que Betzabé y Fabiola fueron vistas por última vez en su domicilio, ubicado en el Infonavit Villa Frontera. Las jóvenes son madres, amigas y vecinas.
Sin embargo, los reportes en redes sociales señalaron que fueron vistas por última vez a bordo de una motocicleta Italika color verde rumbo a la Central de Abasto, la cual se ubica muy cerca de su domicilio.
En entrevista con El Sol de Puebla, la mamá de Betzabé, explicó que intuyen que ambas jóvenes se dirigían a realizar alguna transacción bancaria porque su hija solicitó datos sobre el trámite de una tarjeta de débito; sin embargo, nadie tiene la certeza del motivo por el que acudieron a dicho lugar.
A pesar de que la FGE no ha emitido ningún tipo de información sobre este caso, la versión que involucra al crimen organizado cada vez toma más fuerza. El columnista Alfonso Ponce de León destacó que Villa Frontera se encuentra azotada por bandas dedicadas al narcomenudeo, las cuales, han reclutado a jóvenes de la propia colonia.
Pero, en la Central de Abastos operan al menos tres grupos del crimen organizado que se pelean por la venta de cualquier tipo de droga. Incluso, hace algún tiempo, en Villa Frontera la Policía Municipal detuvo a narcomenudistas que provenían de la Central de Abasto, por lo que estos dos lugares guardan estrecha relación en el tema.
Aunque el gobernador de Puebla ya fue cuestionado sobre la situación de estas dos desapariciones y prometió investigar y esclarecer, al parecer, no tenía conocimiento pues se refirió a las víctimas como hombres.
A pesar de los días, ni siquiera la motocicleta ha sido localizada. No se descarta que las dos jóvenes fueron víctimas de algún levantón por temas de ajuste de cuentas o reclutadas para trabajar con las bandas criminales.
“Cuando estas en medio de las autoridades no hacen ni dicen nada, cuando no tener dinero para que encuentren a tus hijos es una maldita impotencia, el hecho de no ser hijo de algún funcionario público porque si fuera así, ya estuvieras de regreso. Pero no pararé hasta encontrarte hija de mi vida, las vamos a encontrar a las dos”.
