• 4 de mayo de 2026

Huejotzingo: preguntas, sólo preguntas

LA PASARELA / POR JORGE CASTILLO

El primer año de Roberto Solís al frente de Huejotzingo no se mide en resultados, sino en conflictos.

 

Conflictos con su antecesora, con su propio aparato administrativo, con comerciantes, con ciudadanos sin agua y con una realidad que no encaja en el discurso oficial.

 

A doce meses, la pregunta es inevitable: ¿en qué se fue el tiempo del gobierno municipal?

 

¿Por qué un Ayuntamiento que prometió orden tuvo que despedir a decenas de trabajadores en sus primeros meses?

 

¿Fue falta de capacidad de los empleados o un error del alcalde al integrar su equipo?

 

La alta rotación no habla de exigencia, habla de improvisación.

 

En servicios básicos el escenario es igual de frágil.

 

¿Cómo se explica que, tras un año de gobierno, continúen los cortes de agua por adeudos con la CFE?

 

¿Por qué un problema plenamente identificado no ha sido resuelto?

 

Gobernar también es garantizar lo elemental, y en Huejotzingo ni eso está asegurado.

 

En materia de seguridad, las cifras oficiales presumen avances, pero la realidad contradice el optimismo.

 

¿Por qué, si hay control, persisten delitos que no ceden?

 

¿Cómo justificar las anomalías en el penal municipal que obligaron a la intervención del estado?

 

Los informes maquillan, la calle no.

 

La economía local tampoco escapó al desorden.

 

El cierre del Mercado de las Flores se ejecutó sin una ruta clara de diálogo.

 

¿Por qué castigar primero y negociar después

 

¿Quién responde por las familias afectadas mientras el conflicto sigue abierto?

 

Y sobre todo, está el pleito político.

 

Roberto Solís ha hecho de su antecesora y actual diputada local Angélica Alvarado su principal argumento de gobierno.

 

Denuncias, expedientes y acusaciones que se anuncian más de lo que se resuelven.

 

¿Por qué algunas observaciones ya prescribieron?

 

¿Fue incapacidad jurídica o cálculo político?

 

¿Hasta cuándo el pasado seguirá siendo la coartada del presente?

 

Huejotzingo no eligió a un alcalde para litigar, sino para gobernar.

 

A un año, las excusas se agotaron.

 

El segundo año ya no admite discursos heredados ni enemigos cómodos.

 

Quedan muchos pendientes.

 

Tiempo al tiempo.

Leer Anterior

Coordinación interinstitucional permite detención de grupo delictivo en Tecamachalco

Leer Siguiente

Tentativa de linchamiento en Amozoc

The Puebla Times