POR FRED ESTRADA
La tensión que prevalece al interior del Ayuntamiento de Chignahuapan, entre Lorenzo Rivera Nava y los regidores terminó por salir a flote en el marco de la presentación de su segundo informe.
Y, de manera indirecta, se reflejó en la cancelación de la presencia del gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina, al evento, aunque de manera cortes terminó por enviar el recién designado secretario de Economía, Hermilo Barrera, como su representante.
En el fondo, la tensión y relación áspera que priva entre los regidores y Lorenzo Rivera Nava salió a flote, y decidieron cobrarle la factura.
No se dejaron manipular y con apego al reglamento hicieron valer sus derechos como regidores.
En esencia los regidores optaron por crear un vació legal, para la realización de la sesión solemne en la que Lorenzo Rivera Nava rendiría su informe de gobierno.
Simple y sencillamente, no asistieron y en términos legales ante la falta de quórum no se pudo concretar la realización de la sesión solemne.
El fondo y las versiones son lo de menos, lo relevante es que los regidores se rebelaron e impidieron que Rivera Nava pasara sobre ellos una vez más e hicieron evidente la diferencia que existe al interior del Ayuntamiento de Chignahuapan.
Es claro que Rivera Nava como alcalde no ha sostenido una relación de respeto y atención con las y los regidores de Chignahuapan, situación que los llevó a tomar una acción de evidente rebeldía que exhibió la realidad que prevalece al interior del Cabildo.
Las y los regidores no han sido atendidos de manera adecuada por parte del alcalde Rivera Nava para sacar adelante tema críticos como los sueldos, retrasos en los pagos, falta de atención a las protestas y focos rojos del gobierno municipal.
Los únicos integrantes del Cabildo que estaban presentes fueron el regidor Cástulo González, José Carmona, la síndico municipal Liz Olmedo y el secretario general Ernesto Cortés, en tanto el resto con su ausencia evidenció las diferencias que existen y retrasaron por casi una hora la realización del evento en el Complejo Cultural y Deportivo.
La inconformidad manifiesta de los regidores del PRI, PSI, PAN, Morena e independiente fue evidente incluso durante la realización del evento, al que finalmente optaron por asistir una vez que se canceló la asistencia del gobernador Céspedes Peregrina, ante la evidente protesta en contra de Lorenzo Rivera Nava.
Los regidores estuvieron presentes, pero a la vez ausentes. No prestaron atención a la participación del alcalde, no aplaudieron y mantuvieron el uso de sus respectivos teléfonos.
A término del evento, Rivera Nava trató de desviar la atención al sugerir que se preguntara a los regidores cuál había sido la causa de su ausencia, en una actitud de abierta victimización que carece de sustento.
La realidad salió a flote, por fin, y ahora es evidente que las relaciones de Lorenzo Rivera Nava y los integrantes del Cabildo de Chignahuapan, es tensa, y esa situación se debe en buena medida al estilo de ejercer el gobierno del alcalde.
