PUEBLA HOY / POR FERNANDO HOYOS
Nuestros hermanos migrantes no sienten lo duro, sino lo tupido.
Las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se han convertido en el pan de cada día en California, Texas, Nueva York y hasta en los rincones más recónditos de la Unión Americana.
Estas acciones se han incrementado en los últimos meses y se convierten en políticas migratorias muy drásticas para nuestros hermanos migrantes.
El miedo a la desintegración familiar orilla a miles a retornar por voluntad propia.
Cientos de miles de niñas y niños mexicanos y latinos atestiguan cómo la «Migra» aparta a sus padres bajo una maquinaria implacable.
El impacto económico y social es una realidad, la caída de remesas golpea a sus familiares en México, los negocios de mexicanos y latinos como son tiendas de conveniencia y resturantes o taquerias, lucen vacías, los que se animan ir a comprar, es todo para llevar.
El comercio luce nostálgico y las empresas de paquetería resienten contracciones severas, según reportes de sus propietarios quienes aseguran han caido hasta un 50 por ciento.
El drama humanitario se agrava con el negocio de los centros de detención privados.
Miles de migrantes permanecen encerrados por meses bajo polémicos esquemas de confinamiento mientras se procesan sus casos.
Ante este panorama, las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre de 2026 se perfilan como un punto de inflexión.
Todas las encuestas recientes —como las de NBC News y Telemundo— otorgan ventaja al Partido Demócrata frente a un desgaste evidente de la administración republicana.
La estrategia de mano dura busca asegurar el voto conservador más radical, pero choca con la realidad de más de 34 millones de electores latinos, cuya gran mayoría desaprueba estas políticas migratorias.
El hartazgo social ya genera distanciamientos en las propias filas republicanas.
Para los migrantes, la esperanza se deposita en un nuevo Congreso que, a partir de enero de 2027, logre poner un freno a los abusos del ICE y garantice una reforma justa que detenga los atropellos contra quienes buscan ganarse la vida honradamente.
En los casi 9 meses del gobierno trumpista se han visto varios abusos y atropellos de agentes del ICE, donde han muerto varios migrantes sin hacer nada indebido.
Otros han perdido la vida en los centros de detención por negligencia médica, insolación, aislamiento, y hasta por depresión.
Gracias.
Y si Dios nos deja.
Nos vemos, cuando nos leamos…
