POR FERNANDO HOYOS
Ricardo Salinas Pliego dejó la senda del buen escribir, para conducirse por la senda del insulto, en redes sociales para responder a señalamientos vertidos por el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra.
El empresario no pudo conducirse de manera adecuada y recurrió al denuesto ante la carencia de argumentos de peso, ante los señalamientos vertidos por García Parra en los que rechazó que los recursos públicos se utilizaran para beneficiar a los que denominó como “empresarios de la extorsión”.
Salinas Pliego tildó de “pendejo” a García Parra, en lo que traduce en un acto de abierta desesperación.
Y en el extremo, lo instó a presentar pruebas de sus señalamientos y como es habitual, arremetió en general contra el gobierno federal.
En los hechos, lo evidente que luego de la derrota que sufrió en el rubro tributario, derivado de la determinación del máximo tribunal del país, y el abierto declive de televisión Azteca, Salinas Pliego exhibe su desesperación.
Esto, en un escenario en el que para colmo de sus males en el ámbito deportivo la suerte de los equipos Mazatlán y Puebla, son elementos adicionales que contribuyen a exhibir su verdadera situación económica y emocional.
Un plano es el que se quiera o no Salinas Pliego habría bien en considerar y tener presente que, en política, la forma es fondo.
