POR ALEJANDRO VILLEGAS
El Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, presentado por la ciudadana presidenta y sus corifeos desde la comodidad de palacio nacional, representa una oferta de espejitos a cambio de seguir al flautista transformador, sin chistar.
Además de que desplaza del foco de atención a Uruapan para abarcar a todo el estado, en un intento más por darle la vuelta al tema incomodo que constituyen el asesinato de Carlos Manzo y la fuerza del movimiento del sombrero.
Mucho ruido y pocas nueces, donde los tres ejes iniciales terminaron por convertirse en doce y emulando la fórmula de machuchón mayor, se enlistaron más de cien acciones.
Por otra parte, hay que destacar que, a diferencia de lo registrado en los estados afectados por las lluvias, la ciudadana presidenta optó por cuidar la investidura, midió la situación y prefirió no arriesgarse a que el pueblo bueno externe su sentir.
Por mas que quieran desviar la atención mediante discursos sesgados y cargados de demagogia, lo ciertos es que lo único que necesita no sólo Uruapan, sino Michoacán y el país entero es que se combata a fondo al crimen organizado, para que terminen ilícitos como el tráfico de drogas, la trata de personas, el secuestro y la extorsión.
Que no quieran concentrarse en lo esencial y prefieran hacer como que hacen, esa es otra cosa.
La venta de espejitos, además fue a puerta cerrada y sin representantes notables del movimiento del sombrero, un evento en y para la casa, pues, más vale.
Al margen, los habitantes de Sinaloa y otras entidades afectados por el crimen organizado pasaron a segundo plano.
Mundial
La realización del Mundial de Futbol en 2026, hará que la atención de la colectividad global se concentre por momentos en México, habrá que estar atentos para ver que hace la 4T para proyectar la imagen de un país de ensueño.
