POR FERNANDO HOYOS
José Luis García Parra destaca que el bono demográfico es una oportunidad histórica para transformar a Puebla a través de la educación, la innovación y la justicia social.
En Puebla, una nueva generación está llamada a marcar el rumbo del estado. Con más de seis millones y medio de habitantes —de los cuales más de cuatro millones están en edad productiva—, la entidad vive un momento decisivo para su desarrollo económico y social.
El coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, considera que este es un punto de inflexión generacional. Subraya que el bono demográfico representa una oportunidad única para construir bienestar, siempre que las políticas públicas se centren en quienes encarnan el cambio: las y los jóvenes.
“Esta oportunidad solo tendrá sentido si apostamos por quienes la representan: las juventudes. Con educación de calidad, empleos que den certeza y espacios donde puedan innovar y participar, podremos convertir su energía en futuro para todos”, afirmó el funcionario estatal.
García Parra sostiene que el verdadero desarrollo surge cuando el crecimiento económico camina de la mano con la inversión en educación. De lograrse ese equilibrio, Puebla podría sostener décadas de prosperidad sustentadas en la productividad, la inclusión y la justicia social.
En ese sentido, destacó que los programas educativos, el impulso al emprendimiento y la inversión en ciencia y tecnología consolidan una estrategia de gobierno enfocada en la juventud como motor de transformación.
“La estabilidad del país y del estado —asegura— depende de nuestra capacidad de traducir la energía de la población en bienestar colectivo. Apostar por los jóvenes es apostar por el futuro de Puebla”.
Con visión humanista y sentido de Estado, José Luis García Parra reafirma su compromiso con una Puebla que crece con justicia, oportunidades y educación, construyendo el puente entre la energía de hoy y la prosperidad del mañana.
