• 21 de julio de 2026

Rodolfo Ruiz de E- Consulta; el periodista que perdió la ética

POR DANIEL ROMERO

Cuando un medio se convierte en juez y acusado, pierde su vigencia moral. La denuncia contra Rodolfo Ruiz por lavado de dinero sacude los cimientos del periodismo en Puebla.

Desde enero de 2020, la Secretaría de Finanzas y Administración del entonces gobernador Miguel Barbosa promovió auditorías fiscales contra e-consulta.

Dichas auditorías nunca se cerraron. Pero pasaron al ámbito penal, tras señalamientos de recursos sin acreditar.

Al sentirse perseguido, desde E Consulta, Rodolfo Ruiz a través de sus reporteros, inició una contraofensiva, enfocada en José Luis García Parra, Coordinador del Gabinete del mandatario Alejandro Armenta Mier.

 

De manera sistemática, y sin más prueba de por medio que simples especulaciones, basadas en documentos oficiales, como son las declaraciones de situación patrimonial trata de crear escenarios de pretendidos conflictos, invadiendo la esfera de las autoridades competentes para determinar si la evolución del patrimonio de un servidor público es o no acorde con sus ingresos.

 

O bien si hay o no consistencia, en una actitud que deja mal parados a los profesionales del periodismo de investigación.

 

Lo obvio, es que en su caso trata de enviar un mensaje a su manera, para evitar la eventual acción de la justicia en su contra.

 

Es claro, que, tras su fracaso como director regional del Universal en Puebla y Tlaxcala, creo e-consulta desde donde se ha dedicado a venderse como consultor e incluso encuestador, que elabora ejercicios para el mejor postor.

 

Para muestra basta un botón en el 2019 casi facturó a la Secretaría de Finanzas de Puebla, en ese entonces a cargo de Jorge Estefan Chidiac casi medio millón de pesos por concepto de encuestas en los 17 CIS del estado para ver la funcionalidad de atención al público.

 

Además de que en el medio es por demás conocida su identificación con el panismo y por tanto critico de Morena y la 4T, lo que lo llevó en su momento a retar de manera abierta al gobernador Miguel Barbosa Huerta.

 

A lo largo de su trayectoria como pretendido analista y columnista político, se ha prestado para cuestionar y evidenciar a toda serie de personajes a partir de documentos filtrados, dejando de lado compromisos y lealtades.

 

Su comportamiento como periodista pretendidamente crítico, no le ha impedido trabajar para el mejor postor, para hacerse de un patrimonio que al momento no es público ni ha sido cuestionado. Hace más de dos décadas pasó de ser un reportero y corresponsal, a ser un director fracasado de la primera versión del Universal Puebla, para transformarse en director de un medio con escasa penetración real que opera como instancia critica, de acuerdo a los compromisos que adquiere.

 

Esto sin dejar de lado el hecho de que través de e-consulta Tlaxcala, ha ampliado su campo de acción, con el mismo modo de operar.

 

En resumen, por donde se vea, al momento, Rodolfo Ruiz se siente acosado y además de victimizarse, ha iniciado una serie de cuestionamientos directos que más allá de pretender dañar la imagen de García Parra, están dirigidos a que se frene lo que considera una ofensiva en su contra, con el evidente propósito de obtener por la vía del chantaje indirecto un indulto desde la esfera más alta.

 

El temor que siente lo lleva a adoptar la aseveración de que la mejor defensa es el ataque, con la expectativa de que si las autoridades optan por proceder en su contra tendrá a la mano la ineludible posibilidad de, como la ha hecho hasta ahora, victimizarse.

 

Por otra parte la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) reactivó recientemente esos procesos judiciales, al denunciar a Ruiz por presunto lavado de dinero.

Hasta el momento, Ruiz evita declaraciones públicas al respecto. En videos se le ve rehusarse a responder cuestionamientos sobre el caso.

La doble moral del periodismo

¿Puede un medio acusar de desvío cuando sus propias finanzas están bajo sospecha?
Ruiz ha pasado del rol de acusador al de acusado. Esa dualidad erosiona la credibilidad.

Peor aún, cuando los procesos legales se usan como espada política.

Un periodista con señalamientos de lavado de dinero difícilmente puede reclamar integridad en la cobertura ajena.

Además, su negativa a responder públicamente al reclamo alimenta la desconfianza: si no comparece ante la ciudadanía, ¿cómo reivindica su voz como comunicador?

  • ¿Cómo responderá Ruiz o e-consulta ante esos señalamientos con pruebas contundentes?

Mientras tanto, el silencio pesa.

Conclusión

El periodismo no es impune. Si quien dirige un medio es acusado de actos graves contra la ley, esa sombra atenúa su capacidad moral para juzgar.

Hoy, Rodolfo Ruiz y e-consulta enfrentan un momento definitorio: responder con transparencia, pruebas y ética, o quedar subordinados a la duda pública.

Y Puebla necesita medios que no solo denuncien con valor, sino que vivan el rigor ético que exigen a otros…

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