– Juan N., de 50 años, padecía diabetes e hipertensión; el levantamiento del cuerpo retrasó la salida del vuelo Puebla-Cancún.
El vuelo Y4-824 de Volaris aterrizaba en el Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán (Huejotzingo) a las 13:45 h del martes 1 de julio cuando un pasajero se desplomó en su asiento. Tripulantes activaron el código médico y, al abrirse puertas, paramédicos de la Cruz Roja subieron a la cabina y confirmaron que Juan N., 50 años, había fallecido por un probable infarto fulminante; el acta clínica señala antecedentes de diabetes e hipertensión.
La administración aeroportuaria suspendió operaciones mientras la Fiscalía de Puebla y personal del Semefo realizaban las diligencias y retiraban el cuerpo. El protocolo duró poco más de dos horas y ocasionó el retraso del vuelo Puebla-Cancún, afectando a unos 180 viajeros.
Fuentes de la terminal indicaron que la tripulación siguió el procedimiento de primeros auxilios y notificó de inmediato a torre de control. El resto de los pasajeros desembarcó con normalidad después de las maniobras periciales. A las 16:10 h se reanudaron despejes y aterrizajes.
Hasta el cierre de esta edición, Volaris no ha emitido posicionamiento oficial. La aerolínea contactó a los familiares de la víctima para coordinar la repatriación del cuerpo y ofreció facilidades a los pasajeros afectados por la demora.
El incidente reaviva el debate sobre los filtros médicos previos a vuelos nacionales: la normativa mexicana solo exige cuestionario de salud y no contempla revisión obligatoria de padecimientos crónicos a menos que el pasajero lo declare.
