La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, manifestó su desacuerdo con la decisión del gobierno de Estados Unidos de suspender temporalmente las importaciones de ganado vivo, caballos y bisontes mexicanos a través de su frontera sur, como medida preventiva ante la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo.
Sheinbaum destacó que su gobierno ha respondido con prontitud desde que se emitió la alerta sanitaria, implementando acciones coordinadas para contener y erradicar esta plaga. “No estamos de acuerdo con esta medida. Desde que se dio la notificación, el gobierno ha estado trabajando en todos los frentes. El secretario Berdegué nos presentó un informe detallado sobre las acciones que se han llevado a cabo para frenar la propagación del gusano, que usualmente ingresa al país por la frontera sur”, afirmó la mandataria.
La medida estadounidense, sin embargo, ya está generando consecuencias económicas significativas en México, particularmente en los estados del norte, principales productores de ganado. Juan Carlos Anaya Castellanos, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), advirtió que la suspensión de exportaciones está provocando pérdidas millonarias diarias y un alza en los precios de la carne dentro del país.
“La clausura de las exportaciones ha generado un desequilibrio en el mercado. Hay un exceso de oferta interna que presiona a los productores, mientras que la carne se encarece por la incertidumbre comercial”, explicó Anaya Castellanos.
El gobierno mexicano continúa en diálogo con las autoridades estadounidenses y reforzando las medidas sanitarias en las zonas afectadas, en busca de una pronta solución que permita reactivar el comercio sin poner en riesgo la sanidad animal.
