POR FRED ESTRADA
Pocas personas conocen en Puebla, el volcán conocido como «4 mil veces olvidado».
El volcán Pico Téyotl forma parte de la Sierra Nevada y el Eje Volcánico Transversal, dentro del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl, que comprende más de 40 mil hectáreas de extensión.
De acuerdo al portal Mountain Life, Téyotl se deriva de la palabra náhuatl que significa “donde nacen las piedras”.
Algunos creen que es la parte más antigua del Iztaccíhuatl, y se piensa que han transcurrido tres glaciaciones desde su última erupción.
Se encuentra en los límites de Puebla con el Estado de México, en el corazón del Parque Nacional Izta-Popo.
Su altura es de 4,672 metros, pero a pesar de su altura, pocas personas lo conocen.
Este volcán tiene un nivel de dificultad intermedio, de manera que quienes lo ascienden son conquistados por su vista cubierta de niebla, así como por bosques, pendientes llenas de piedras, misteriosas panorámicas, abismos y picos interminables.
El ascenso puede hacerse a bordo de vehículos 4×4 durante un trayecto de 2 horas y 30 minutos, luego hay que realizar una caminata por senderos impresionantes, rodeados de paisajes majestuosos y biodiversidad.
La ruta más conocida para llegar al Pico Téyotl es por Dos Aguas. Desde ahí, el ascenso pasa por La Joya, el Refugio de los 100, el Refugio Téyotl y, finalmente, el complejo ascenso hasta la cumbre.
