POR FRED ESTRADA
Debido a los materiales de mala calidad, con los que presuntamente fue erigida en 202 y su evidente deterioro, la presa ubicada en las Jaulillas, Tehuitzingo, es un riesgo para la región y sus habitantes.
Sin embargo, derivado de que está en proceso un juicio, el gobierno estatal no puede intervenirla con la finalidad de evitar algún daño mayor, sobre todo en la época de lluvias.
Lo anterior se desprende de la exposición que realizó la titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Morayma Rubí, al comparecer ante la Comisión de Desarrollo Rural del Congreso del estado de Puebla.
Agregó que el gobierno estatal dio acompañamiento a los pobladores a través de la dependencia a su cargo.
Y se realizaron reuniones con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), tanto a nivel federal como local, la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Secretaría de Desarrollo Rural federal (SDR).
Detalló que de manera preventiva se han desarrollado acciones como el desazolve de la compuerta, a fin de que no colapse, y la supervisión y acompañamiento porque el desbordamiento de la presa era un riesgo latente pues el tipo de materiales presenta deficiencias.
Refirió que la obra se realizó a través de un esquema en el que los pobladores fueron quienes contrataron a la empresa para la construcción de la presa.
En este entorno, las instancias competentes realizan un análisis para determinar si los elementos con los que se construyó la presa cumplen con las condiciones, los requerimientos y los permisos.
En tanto que la obra se encuentra en un litigio porque la comunidad demandó a la constructora que realizó la obra.
Apunto, que por eso no se han podido llevar a cabo acciones directas que lleven a la mejora o modificación.
En consecuencia, será hasta que las instancias correspondientes den un dictamen y se resuelva el juicio, será cuando el gobierno pueda actuar con la modificación.
