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La planilla que conformó Mario Riestra enfrenta al menos tres cuestionamientos.
Y deja entrever lo que en el largo plazo pueden constituir debilidades que se traducirán en un efecto negativo para su campaña.
En primer lugar, su suplente, Bruno Taveira Da Costa Pechir es considerado como enemigo declarado de la Ley Vicaria, un hecho que, se quiera o no, impactará en el ánimo del sector femenino.
Bruno Taveira considera a Ley Vicaria como inconstitucional con el argumento de que es discriminatoria.
Un personaje del movimiento antorchista, Ovidio Celis Córdova, quien es hijo de Juan Manuel y Soraya, líderes vitalicios de Antorcha Campesina.
Un movimiento que, si bien puede garantizarle movilización social, para sus eventos, está lejos de contar con una presencia mayoritaria entre la población del municipio de Puebla.
Su inclusión se lee como un intento de revivir la añeja figura del corporativismo, que está lejos de operar en la ciudad de Puebla, donde la percepción generalizada de la ciudadanía es adversa a ese movimiento, que ha incurrido en una amplia gama de excesos.
Además, la inclusión de Amparo Acuña, esposa de Jesús Zaldívar, quien fue señalado por un presunto caso de corrupción y abuso de autoridad, en su paso por el Conalep, lejos de contribuir a fortalecer las posibilidades de triunfo, complica el panorama.
