POR FRED ESTRADA
Edmundo Tlatehui confunde su rol de edil y pretendido aspirante a la reelección con el de líder o dirigente del PAN en el plano estatal.
Busca ejercer un papel que no le corresponde, además de que recurre -por otra parte- a la auto victimización al asumir que hay una guerra sucia en su contra, sin aceptar que él es su principal adversario.
Que lo que aprecia como guerra sucia no es otra cosa que las consecuencia de su desempeño y fallas como presidente municipal de San Andrés Cholula.
Fallas que son utilizadas de manera legítima no por sus adversarios sino quienes aspiran a ser candidatos a la presidencia municipal de San Andrés Cholula, para señalar los motivos por los que no se debe optar por apostar por su reelección.
Por otra parte, hay que advertir que Edmundo Tlatehui está muy lejos de tener el peso y las facultades para cuestionar abiertamente a un personaje como Miguel Ángel Huepa Pérez.
La posibilidad de que Huepa Pérez migre a Morena o no, para ser candidato a la presidencia de San Andrés Cholula en la elección del 2 de junio, es una cuestión personal y por tanto ajena a su esfera de competencia.
Puede considerar como lo ha hecho que quedaría como un incongruente, además que no dividiría al PAN, pero esa percepción carece de todo peso y trascendencia.
Y ante ello, la opinión de Edmundo Tlatehui carece de relevancia, pero contribuye a apreciar que aún no se da cuenta de cual es su verdadera circunstancia y las escasas posibilidades que tiene de hacerse de la candidatura a la reelección y más aún de mantenerse vigente, en la esfera política poblana.
