A bordo de un autobús y con varias contracciones, es como hace un año, Alondra de 22 años de edad, acompañada de su esposo y madre, tuvo que viajar desde el municipio de San Martín Texmelucan hacia la ciudad de Puebla para recibir atención médica, sin embargo, en el trayecto no resistió y dio a luz a bordo de un taxi, cuyo conductor ahora es buscado por la familia con el propósito de que dentro de un año, y en cuanto la pandemia lo permita, hacerlo partícipe del bautizo del pequeño que hoy se encuentra sano.
Daniel, también de 22 años, narró a El Sol de Puebla que recuerda cómo el 15 de febrero de 2020, en el IMSS de Texmelucan, no pudieron trasladar a su esposa a un hospital en la ciudad de Puebla debido a que le dijeron que no había ambulancias, ante tal situación, no le quedó más remedio que llevar a su esposa a la capital poblana a bordo de un autobús.
“Las complicaciones empezaron desde que estábamos en San Martín porque ella ya tenía casi 5 centímetros de dilatación y tenía muchos dolores, en el IMSS nos dijeron que no había servicio de ambulancias entonces nos fuimos a Puebla en camión y eran más frecuentes los dolores”, narra el padre de familia, el cual refirió que al llegar a la Capu, ayudados por su suegra tomaron un taxi.
Después de abordar la unidad de alquiler Nissan Tsuru, color negro con amarillo y placas de circulación 2884SSJ, pidieron al conductor que los llevara hacia el hospital del IMSS La Margarita.
Sin embargo, las contracciones de Alondra se intensificaron por lo que el taxista cuyo nombre se desconoce, al observar la situación aceleró, y al ver pasar una patrulla de la policía municipal, le preguntó a sus pasajeros si querían que alcanzara la unidad oficial para que les abriera camino hasta el nosocomio.
Tras la solicitud del trabajador del volante, los oficiales Tomás García Aguirre y Julia Ortega López, del Grupo de Análisis y Procesamiento de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), a bordo de la patrulla P-179, los escoltaron desde el bulevar 5 de Mayo y avenida 44 Poniente hasta el hospital.

No obstante, lo harían partícipe de este sacramento, situación que vino a ser interrumpida por la crisis sanitaria por Covid19, sin embargo, esperan que para el próximo año ya existan las condiciones para poder festejar los dos años de vida de Diego, bautizarlo y compartir su alegría con varias personas.
