POR: ALBERTO VIEYRA GÓMEZ
AMN.- El impúdico acoso sexual del que fue objeto la presidenta científica Claudia Sheinbaum, debió encender en las altas esferas del poder azteca los focos rojos porque la jefa del Estado mexicano pudo haber sufrido un atentado mortal. Por fortuna, solo fue un depravado borracho que la abrazo intentándole darle un beso, mientras que su equipo de seguridad sirvió para dos cosas: Para nada y para lo mismo.
¿Cómo nos exhibe ante el mundo ese impúdico y peligroso suceso callejero?
Pues sin duda, que nos exhibe como una sociedad podrida, en el vil atraso y con una educación sexual rupestre, que cataloga a las mujeres como viles objetos de uso sexual. Como hombre que soy, el suceso por el que paso la presidenta de México me avergüenza ante el mundo porque al machismo lo exhibe en un vil atraso con la urgencia de darle la vuelta a esa infame cultura machista que entiende que la mujer es una mercancía de uso sexual, cultura maldita que debe ser trascendida para entender que la mujer es sagrada porque es dadora de vida.
Doña Claudia fue objeto en el primer cuadro de la Ciudad de México de esa maldita cultura de la que no escapan millones de mujeres en México y quizá en el mundo, pues según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), un 45% de ellas ha sido víctima de acoso en las calles de México.
Doña Claudia anuncia que meterá al aro a esos enfermos mentales y muy bueno seria, que comenzará por su primer círculo político dándole escarmientos de “no me olvides” a un depravado diputado morenista llamado Cuauhtémoc Blanco, quien fue capaz de acosar a su propia hermana y sin faltar a otro rufiancillo, el senador Félix Salgado Macedonio quien no pudo ser gobernador de guerrero porque sus depravadas actitudes contra mujeres hicieron que la gubernatura la ocupara su hija.
Son innumerables las formas en que ejércitos de hombres machistas y depravados sexuales acosan todos los días a las mujeres. Bueno seria que si doña Claudia no renuncia a darse sus baños de pueblo entre los borrachos y toda esa gente que utiliza el Metro de la Ciudad de México, para acosar a las mujeres todos los días y hasta aquellos compatriotas mal educados que se sienten medios poetas y se dedican a lanzar a diestra y siniestra obscenos piropos a las mujeres que se atraviesan en su camino. La práctica de los piropos está tipificada en algunos códigos penales en la república como delito que merece de uno a cinco años de cárcel.
En fin, que este depravado tema que vivió la señora presidenta no parece tener un fin inmediato en el devenir histórico, lo mejor será que doña Claudia sea más prudente en sus salidas de Palacio Nacional para enfrentarse al vulgo ciudadano en una sociedad que está gravemente enferma, que vive una monumental degradación y que jugarle al vivo con cuestiones populistas con ese cuento chino de que a ella como a López Obrador los cuida el pueblo, puede ser extremadamente peligroso. AMLO vivió apuros que lo obligaron a dejar de viajar en aviones comerciales y no hay que olvidar tampoco de que aún esos muy queridos famosos suelen ser objeto de macabros atentados, como le ocurrió a John Lennon.
Pero, en fin, si doña Claudia quiere correr los riesgos, en el pecado llevará la penitencia pues a Colosio lo custodiaban 150 militares y al recién asesinado alcalde de Uruapan supuestamente 14 efectivos de la Guardia Nacional algunos policías y hoy, su señora esposa doña Grecia Quiroz lo ha sustituido en la presidencia municipal de Uruapan, donde Carlos Alberto Manzo pedía a gritos que los gobiernos Estatal y Federal le echarán un salvavidas para contener a un desbordado monstruo que le mandó a varios sicarios.
