La flor de cempasúchil o «flor de los muertos», con sus colores naranja y amarillo adorna altares y cementerios en la celebración del Día de Muertos.
En Puebla, durante el mes de octubre, los campos de Atlixco y otros municipios comienzan a verse tapizados por la flor de cempasúchil.
Su tradición y comercialización es una tradición de la región que además contribuye al bienestar económico de la región.
En náhuatl, Cempohualxochitl, significa “veinte flores” o “varias flores”; en tanto que su vibrante color naranja y amarillo se asocia con el sol.
Fue una flor venerada por los mexicas, quienes la colocaban en altares, ofrendas y entierros.
Se considera que el cempasúchil se usa para formar senderos que guían a los espíritus hacia los altares.
El cempasúchil se emplea en la coloración de textiles, insecticidas naturales y medicamentos, y hasta en la elaboración de cerveza.
