La sequía que se registró en Zapotitlán Salinas ocasionó que la producción de insectos comestibles que se utilizan para la elaboración de platillos de la gastronomía tradicional disminuyera hasta en un 40 por ciento.
Y ahora se sustituyen con guisos con base a flores y frutos que producen los cactus de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán.
Ante ello se ha establecido una veda, para evitar que se extingan las especies y se ha optado por ahora solo ofertar dentro de los platillos tradicionales aquellos que son elaborados con flores y frutos como es la tetecha, cacaya, palmito, pitahaya y garambullo.
Anteriormente los platillos con base de insectos se ofertaban durante siete meses dentro de los menús de los restaurantes, pero ahora solo se pudo hacer durante dos, y su precio se elevó.
Entre los insectos que registran una disminución se encuentra el cuchamá, el gusano de maguey conocido como condoche, los gusanos de pochote o pochocuiles.
