• 3 de septiembre de 2026

Gali sacude la mesa rumbo al 27

LA PASARELA / POR JORGE CASTILLO

 

Tony Gali Fayad causó un cisma político en Puebla.

El anuncio de que se incorporó a Movimiento Ciudadano* modifica desde ahora las condiciones de la competencia política en Puebla rumbo a 2027.

 

El exgobernador no aterriza en un partido cualquiera ni en un momento cualquiera y no es casual.

 

Como en un juego de billar, el golpe fue a tres bandas.

 

La primera golpea al PAN, partido con el que Gali construyó buena parte de su carrera política, primero como alcalde de Puebla y después como gobernador.

 

Aunque desde hace años tomó distancia de la actividad partidista, conserva relaciones, operadores y simpatías entre sectores que caminaron con el panismo durante el morenovallismo.

 

MC ahora puede pescar precisamente en ese electorado.

 

Romper, en términos billarísticos.

 

La segunda banda alcanza a Néstor Camarillo Medina, quien llegó al partido naranja con su sueño de ser el candidato a la presidencia municipal de Puebla.

 

El senador encontró espacio después de destrozar al PRI y parecía avanzar sin demasiados obstáculos dentro de su nueva casa política.

 

La llegada de Gali cambia las condiciones.

 

Camarillo ya no es necesariamente la principal carta disponible para una eventual candidatura a la alcaldía.

 

Por eso tampoco pasa inadvertida la urgencia con la que convocó a una rueda de prensa para este jueves.

 

Habrá que escuchar qué dice y, sobre todo, cómo se acomoda.

 

La tercera banda pega en Morena.

 

La incorporación del exgobernador generó inquietud entre grupos del partido oficial porque Gali mantiene interlocución con personajes de distintas fuerzas políticas y porque su capital electoral puede alterar una contienda que hasta hace unos días parecía concentrarse fundamentalmente entre Morena y el PAN.

 

También circula una versión que deberá observarse con cuidado.

 

Que su llegada a MC estaría relacionada con acuerdos que habría tenido con algunos grupos morenistas y que finalmente no se cumplieron.

 

De todos es sabido que Gali todavía tiene positivos, conserva estructura y mantiene presencia entre sectores empresariales, políticos y sociales de Puebla.

 

Su nombre sigue pesando.

 

Tanto que tampoco debería descartarse completamente verlo en una boleta por la presidencia municipal de Puebla.

 

Y si decide no competir, su grupo podría convertirse en fiel de la balanza en una elección cerrada.

 

Para Fedrha Suriano, además, representa el golpe político que necesitaba después de meses en los que personajes recién llegados comenzaban a generar problemas.

 

Camarillo parecía dispuesto a quedarse con buena parte del tablero naranja, pero ahora parece que se irá al banquillo.

 

Lo cierto es que Tony Gali sacudió la mesa y obligó al PAN, Morena y al propio Movimiento Ciudadano a revisar sus jugadas rumbo a 2027.

 

Las bolas ya están en movimiento.

 

Falta saber quién hará la carambola y quién terminará en la buchaca.

 

Tiempo al tiempo.

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