• 20 de julio de 2026

Lenguaje

POR ALEJANDRO VILLEGAS

La 4T, ahora con la ciudadana presidenta al frente, persiste en su pretensión de cambiarle el nombre de las cosas o circunstancias para tratar de pasar sobre la ley o minimizar cualquier situación.

Ahora un tren no se descarrila, solo se mueve. Y lo que sería un desastre pasa a ser un incidente.

Sin el menor rubor y con toda seriedad, la ciudadana presidenta sostuvo que el tren interoceánico no se descarriló y los vagones solo se movieron, además de calificar lo que mínimo sería como un accidente de un incidente.

Lo grave es que como diría su antecesor, tratan de pasarle la rata frente a los ojos al pueblo bueno, confiados en que cuentan con un alto nivel de credibilidad.

El desacierto verbal se suma a otros tantos, que ha tenido y mantiene la 4T como, por ejemplo, hablar del rescate de mineros, cuando lo que en realidad buscan es recuperar los cadáveres. O llamar espejos de agua a los encharcamientos.

Lo evidente es que, desde la perspectiva de la 4T, basta con no llamar a las cosas por su nombre correcto para que no existan, y en consecuencia no hacerle frente a una situación real y clara.

Sin lugar a dudas al paso que vamos con la 4T, tendrán que pedir a la Academia Mexicana de la Lengua que redefina o incorpore algunas palabras y en su caso, que las agregue como sinónimos, o modismos.

En tanto, habrá que tratar de entender qué es lo que quieren decir o encubrir.

Cuentas
Pasada la euforia del Mundial 2026 de la FIFA en México, hay que apreciar la cruda realidad.

No llegaron los cinco millones de turistas que se esperaban. Hoteleros, restauranteros, líneas aéreas y transportistas no alcanzaron sus expectativas.

En tanto que los fan fest que se instalaron por doquier, quedaron a deber, por el escaso número de personas que albergaron, que por más millones que sean están muy lejos de representar al meno al diez por ciento de la población nacional.

En resumen, el Mundial para México fue de más ruido que nueces, bueno ni siquiera el pretendido mundial social, logró dar frutos considerables.

Lástima Margarito, pero eso sí hubo pan y circo. La versión mexicana del flautista de Hamelin, opera en los tiempos estelares de la 4T.

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