POR ALEJANDRO VILLEGAS
La ciudadana presidenta recurre de nueva cuenta, plegada al guion dictado, a la denuncia sin presentar pruebas, al tiempo que omite nombres y circunstancias, en un acto más de histrionismo político.
Denuncia que el PRIAN, busca la intervención extranjera en México, con el único propósito de victimizarse y ganar el aplauso de su claque político-mediática.
En todo caso bien haría, si es que realmente cuenta con pruebas contundentes e irrefutables de lo que puede considerarse como traición a la patria, en proceder por la vía legal, y presentar las denuncias correspondientes.
En el fondo no es la primera ocasión en la que, desde palacio nacional, en primera instancia, se recurre al mismo esquema y calificativos, sin ir a fondo.
A la espera de que la Morena y sus aliados, seguidos por la parvada de mandatarios estatales inicien un seguimiento, estéril, pero estruendoso.
Por donde se vea, se trata de un distractor más que deja en evidencia, la carencia de argumentos reales, para recomponer el rumbo.
La auto victimización por la vía de la denuncia del complot o la traición a la patria es un recurso más que evidente y reiterativo, que en cada ocasión pierde más fuerza.
El semblante de la ciudadana presidenta y su lenguaje corporal, proyectan un mensaje de intranquilidad y enfado, ante la situación que prevalece en el país.
En palacio se vive una cuesta de enero, pero es diferente a la que desde la perspectiva económica padecen millones de mexicanos y sus familias.
Drogas
La presentación a finales de 2025 de la encuesta sobre el consumo de drogas, no tuvo mayor trascendencia, a pesar de que aporta datos interesantes que dejan en claro que México transitó de ser un país de paso, a un territorio de consumo.
Y esa situación, por más que se insista en que se resuelve atendiendo las causas, todo indica que irá en crecimiento, mientras no se combata a fondo a los grupos del crimen organizado.
Como no se ha hecho, por parte de quienes son diferentes, en los últimos siete años.
