POR FERNANDO HOYOS
La modificación sólo armoniza la legislación estatal con la normativa federal; no habrá cambios en la estrategia de seguridad.
El coordinador del Gabinete, José Luis García Parra, afirmó que la reciente reforma a la Ley de Seguridad Pública no implica la aplicación del mando único, sino únicamente la armonización de la norma estatal con lo aprobado por el Congreso de la Unión.
Reforma sin cambios operativos
García Parra explicó que la reforma, junto con la modificación constitucional y los ajustes a la Ley de la Fiscalía, no introduce variaciones en la estrategia de seguridad vigente. Detalló que el paquete de iniciativas enviado al Congreso local responde a la necesidad de homologar las disposiciones estatales con la reforma federal a la Ley del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
“Lo que se establece es una armonización de lo que aprobó el Congreso de la Unión”, precisó.
Sin imposición de mando único
Aunque la reforma incorpora en su redacción la figura del mando único, el funcionario aclaró que esto no significa que se implementará en el estado. Subrayó que no se afectará la autonomía municipal, y que las instituciones locales continuarán operando como hasta ahora.
Apoyo a municipios sin cuerpos policiales
García Parra puntualizó que el Gobierno del Estado asumirá la seguridad únicamente en municipios que carecen de policías, como es el caso de Huixcolotla, a fin de garantizar cobertura operativa en todo el territorio.
Coordinación interinstitucional vigente
El coordinador destacó además la buena coordinación entre los distintos órdenes de gobierno, lo que —dijo— ha permitido mantener una estrategia sólida y sin modificaciones pese a las adecuaciones normativas.
En síntesis, la reforma no transforma el modelo de seguridad, sino que cumple con el mandato de alinear la legislación local a la federal, sin alterar la operación actual en los municipios.
