POR FRED ESTRADA
La cerería El Faro es la más antigua de la ciudad de Puebla y a ella acuden los poblanos a adquirir sus ceras para el Día de Muertos.
Se ubica en la calle 6 Poniente número 503, entre la 5 y 7 Norte, del Centro Histórico de Puebla.
Al ingresar local se aprecian cientos de ceras y cirios colgando de sus pabilos, listos para comercializarse.
La Cerería es atendida por el señor Napoleón Gómez Straffon, quien desde 1979 sigue la tradición que comenzó su abuelo Napoleón Gómez Chargoy en 1896, quien nació en Tianguistengo, Hidalgo, pero decidió asentarse en la ciudad de Puebla en busca de mejores oportunidades e instalar un negocio de lo que sabía hacer, velas y veladoras de cera, no de parafina.
Apostó por rentar el local que está a una calle del Mercado La Victoria, que en esos tiempos era el mercado de abasto más concurrido por los poblanos.
Con el paso del tiempo y la buena respuesta de los clientes compraron el local y construyeron la casa donde atiende a los clientes.
El negocio cuenta con un enorme mostrador de madera en el centro, al fondo estantería que recuerda a las tiendas de raya de principios de 1900.
A un costado una caja registradora, una báscula antigua y muestras de los tamaños de velas, ceras y cirios que se pueden adquirir.
El color que predomina es ese tono amarillo, menos intenso que la miel, el olor a aceite y se miran hilos, más hilos de pabilo. Además, se pueden observar etiquetas y otras reliquias que lucen en los ventanales de la tienda.
La Cerería opera de lunes a domingo, de 10:00 a 19:00 horas.
