A diferencia de Estados Unidos, la región ha tenido más de una decena de mandatarias, muchas de ellas en democracias que alguna vez estuvieron bajo el dominio de gobiernos autoritarios.
La elección presidencial de este año en Estados Unidos es, una vez más, una contienda entre dos hombres. Pero en América Latina, como demostró el hito electoral de México el fin de semana, elegir a una mujer como presidenta se ha convertido en algo extraordinariamente rutinario.
Claudia Sheinbaum, que ganó las elecciones mexicanas por un amplio margen frente a otra candidata, Xóchitl Gálvez, se une a al menos una decena de mujeres que han ocupado la presidencia de países latinoamericanos desde la década de 1970.
Esta creciente lista incluye a las anteriores líderes de dos de los países más grandes de América Latina, Dilma Rousseff de Brasil y Cristina Fernández de Kirchner de Argentina, y a las de naciones más pequeñas como Violeta Barrios de Chamorro de Nicaragua y Xiomara Castro, actual presidenta de Honduras.
La llegada de las mujeres a tales posiciones pone de relieve cómo algunas democracias latinoamericanas surgidas de las cenizas de regímenes autoritarios se han mostrado excepcionalmente abiertas a derribar las barreras a la representación política.
Jennifer Piscopo, profesora de género y política en Royal Holloway, una facultad de la Universidad de Londres, dijo que las mujeres que han llegado a la presidencia en América Latina por lo general han sido nominadas por partidos que ya gozaban de un alto nivel de apoyo de los votantes.
Al mencionar los ejemplos de Rousseff en Brasil, Michele Bachelet en Chile y Laura Chinchilla en Costa Rica, Piscopo afirmó que estos partidos “disfrutan de lo mejor de ambos mundos”, en primer lugar porque obtienen beneficios electorales de su sólida reputación antes de las elecciones.
Y en segundo lugar, “también pueden utilizar a las mujeres como señal de novedad o cambio para el electorado”, dijo Piscopo.
En México, el partido gobernante, Morena, ha ampliado constantemente su poder en todo el país en los últimos años, al tiempo que ha hecho de la paridad de género en la política un pilar de sus ambiciones de llevar el cambio al mayor país hispanohablante del mundo.
Aunque en México las mujeres no obtuvieron el derecho al voto hasta 1953, el país se distingue ahora de otros de la región por una serie de políticas y leyes dirigidas específicamente a abrir el camino a las mujeres en la política.
Los esfuerzos se intensificaron tras unas elecciones históricas en 2000 que pusieron fin a décadas de régimen autoritario. Las cuotas permitieron que más mujeres se presentaran a las elecciones, y en 2019 una enmienda constitucional, apoyada por una amplia coalición de mujeres activistas, académicas y políticas, estableció objetivos de paridad en los poderes legislativo, judicial y ejecutivo.
Pocos años después, México no solo cuenta con una presidenta electa, sino también con mujeres al frente de ambas cámaras del Congreso, donde las mujeres ocupaban la mitad de los escaños legislativos antes de estas elecciones. Las mujeres también ocupan los cargos de Presidenta de la Corte Suprema y Gobernadora del Banco Central.
Los esfuerzos por lograr la igualdad repercutieron en las elecciones locales y estatales. Como reflejo de la carrera presidencial, en las elecciones a gobernador de los estados de Guanajuato y Morelos también compitieron dos mujeres.
La incorporación de más mujeres a la política se refleja en cambios políticos históricos, como la despenalización del aborto en todo el país en 2023. México se unió a países como Argentina, Colombia, Guyana y Uruguay que han ampliado el derecho al aborto.
Sin embargo, la historia reciente de América Latina también contiene advertencias sobre la facilidad con que las mujeres pueden caer desde posiciones de poder enrarecidas.
Una situación similar a la de las elecciones de este año en México, donde Sheinbaum era la protegida de un presidente varón ampliamente popular, se produjo en Brasil en 2010, cuando Rousseff, ex jefa de gabinete de Luiz Inácio Lula da Silva, ganó las elecciones presidenciales.
Fuente: https://www.nytimes.com/es/2024/06/03/espanol/mexico-presidenta-latinoamerica.html?utm_source=newsshowcase&utm_medium=gnews&utm_campaign=CDAQ_YTpx7nUgohcGPLs2un5_-iongEqEAgAKgcICjCZhpULMNLgqgM&utm_content=rundown
